Operación Cóndor

Tomado de Terrorismo made in USA en las Américas

La Operación Cóndor es el nombre que se le asignó a un plan de inteligencia y coordinación entre los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur: Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia en la década de los años 1970, y que se constituiría en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado con la cooperación de los Estados Unidos.

Al parecer, uno de los primeros contactos para iniciar la organización ocurrió a mediados de 1975, cuando viajó a Paraguay el subdirector de la DINA, coronel Mario Jahn, miembro de la FACH. En esa ocasión, invitó al coronel Benito Guanes, jefe del D-2 del Estado Mayor de las FF.AA. de ese país, a participar en la Primera Reunión de Trabajo de Inteligencia Nacional que se realizó en Santiago de Chile entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre de ese año.

Jahn también había sido portador de un extenso documento con las proposiciones del entonces coronel Manuel Contreras para el funcionamiento de la red represiva en Sudamérica. En esa reunión se habrían establecido las bases de la Operación Cóndor con los seis países latinoamericanos, a los cuáles en 1978, se les habría unido Perú y Ecuador.

Si bien algunos de los gobiernos de facto negaron la existencia del Plan Cóndor los documentos desclasificados de la CIA indican lo contrario.

Tal como publicó Revista Qué Pasa, el 22 de agosto de 1978 el servicio de inteligencia norteamericano enviaba a sus principales embajadas en Sudamérica la siguiente advertencia: «La Operación Cóndor es un esfuerzo cooperativo de inteligencia y seguridad entre muchos países del Cono Sur para combatir el terrorismo y la subversión.”

La CIA también afirma en el documento que su primer conocimiento sobre esta organización data de marzo de 1976. «En ese tiempo se reportó que el coronel Manuel Contreras, jefe de la DINA, inició un programa de colaboración entre los servicios de inteligencia de distintos países de Sudamérica al que bautizó como Plan Cóndor». No obstante, los estadounidenses sabían que esa cooperación existía desde comienzos de febrero de 1974 -la misma fecha en que Contreras asume como director de la DINA- y que el esfuerzo cooperativo no fue formalizado hasta mayo de 1976, tras una reunión que se llevó a cabo en Santiago.

Un documento del Departamento de Estado, fechado el 18 de agosto de 1976, un mes antes del asesinato en Washington DC del ex Canciller Orlando Letelier, revela que el ex Secretario de Estado Kissinger y otros oficiales del mismo departamento habían sido alertados de «rumores» respecto de que entre los planes de la Operación Cóndor se incluían «asesinatos de subversivos, políticos y figuras prominentes tanto dentro de las fronteras nacionales como en países del Cono Sur y el extranjero».

Informes contenidos en los documentos secretos señalan a Chile como el «centro de operaciones» de la Operación Cóndor, creada en 1976 por los regímenes militares de América del Sur para eliminar a la oposición de izquierda. Al mismo tiempo revelan que Estados Unidos conoció de la existencia de esta operación, así como los detalles sobre su organización poco después de su creación, en 1976.

El informe, que tiene su origen en Argentina, fue elaborado por el coronel Paul Coughlin, del Ejército de Tierra de Estados Unidos y miembro de la agregaduría militar en Buenos Aires.

Se detallan, también, algunos viajes de responsables de la inteligencia militar argentina a Chile para hablar sobre la operación.
El documento añade que los oficiales militares argentinos, «que antes habían estado mudos sobre el asunto, han comenzado a hablar abiertamente. Una frase favorita es que uno de sus colegas está fuera del país porque está volando como un cóndor».

Un cable del embajador de Estados Unidos en Paraguay, Robert E. White, dirigido al Departamento de Estado en 1978, citó al jefe del Estado Mayor del dictador paraguayo Alfredo Stroessner diciendo que la instalación estadounidense en la Zona del Canal fue «empleada para coordinar información de inteligencia» entre los países sudamericanos. Decía el cable: «Obviamente, esta es la red Cóndor, de la que todos hemos escuchado hablar en los últimos años».

La investigadora Stella Calloni ha trabajado profusamente el desarrollo de dicha Operación en nuestro continente.