Nebot siempre miente: hagamos memoria

Una Asamblea Nacional vigorosamente vinculada a los ciudadanos ha funcionado dando ejemplo de trabajo, responsabilidad y compromiso con el pueblo. Como nunca ha ocurrido antes, todos los sectores representativos del país han sido recibidos, escuchados y tomados en cuenta en los procesos de formulación de leyes. Sin embargo, los pocos pelucones representados en la Asamblea Nacional, reclaman que sus opiniones no han sido tomadas en cuenta.  Y eso es lógico, ¡Si ellos son los perdedores! La mayoría de los ecuatorianos hemos votado por un Ecuador diferente, y, si bien es cierto, los escuchamos, no estamos obligados a consensuar con ellos. ¡Hoy la mayoría de ecuatorianos queremos un país diferente al que ellos saquearon y destruyeron!

La gran mayoría de dueños o editores o columnistas de medios de comunicación han sido actores políticos, -conscientes o inconscientes- al servicio de los intereses del pasado que estamos dejando atrás. Casi todos los diarios, casi todas las radios y canales de televisión, vinculados al saqueo bancario o a la evasión tributaria o las preferencias arancelarias o a la explotación laboral y a una falsa “libertad de expresión”; sin sentir vergüenza han publicado falsedades y mentiras, como el remitido contra la Ley de Equidad Tributaria sin firma de responsabilidad que “pagó” un conserje del Municipio de Nebot, o la supuesta e inventada oposición del relator de las Naciones Unidas al proyecto de Ley de Comunicación, cuyo desmentido nunca publicaron ni El Universo, ni El Comercio, ni Teleamazonas, ni Hoy.

Nebot no sabe como engañar. Pretende que no recordemos cuando violento y ebrio gritaba “ven para mearte enano hijueputa” a un diputado en el Congreso, pretende que olvidemos que fue uno de los desesperados impulsores de la creación de la AGD, -para que todos paguemos el saqueo bancario de los libaneses Isaías- y fue el “creador” del impuesto del 1% a las transacciones bancarias que ocasionó quiebras de bancos por el impacto de la desintermediación bancaria, o que cerremos los ojos y los oídos ante su violento paso por la gobernación del Guayas cuando protegía a Toral. Más cerca aún, su desesperado intento por “municipalizar” el IESS para “independizar” a Guayaquil, o una burda regeneración urbana que sólo apunta a que Guayaquil se parezca a Miami para que él y sus pelucones se sientan cómodos creyendo que están de vacaciones; y más cerca aún, su pretendida licitación amarrada con Vachagnon, -cambiada de nombre- para que sigan ensuciando a Guayaquil.

Las inundaciones producidas por las lluvias, la acumulación de basura, la caída de casas en los barrios pobres de Guayaquil han desenmascarado la publicitada obra socialcristiana. Ha quedado claro que sólo una bien montada maquinaria de mercadeo ha pretendido convencernos de que la “regeneración” es buena o suficiente para la mayoría de guayaquileños. Lo que no puede ocultar es que la mayoría de guayaquileños carecemos de servicios básicos sobre los que no quiere asumir ninguna competencia, ya que desde que Febres Cordero fue alcalde en 1992, gracias a la mayoría corrupta y comprada en el congreso nacional, los socialcristianos de Guayaquil, no son responsables, ni de salud, ni de educación, ni de agua, ni de alcantarillado, ni de transporte, ni de casi nada; todo lo cual, ¡SÍ ES RESPONSABILIDAD DE LOS DEMÁS MUNICIPIOS DEL ECUADOR!

Hoy, luego de callar varios años desde que una consulta popular amañada por la publicidad de la partidocracia, se le ocurre a Nebot recordar a la “autonomía”. Separatista como es debería explicar, por qué en todos estos años de partidocracia, no planteó ningún proyecto con la mayoría que tuvo en el Congreso Nacional, para hacer avanzar “sus autonomías” en todo el Ecuador. Más bien, aprovechó la servil postura de Alfredo Palacio para hacer aprobar la Ley de Régimen Autonómico que consagró “legalmente” la inmoral figura de fundaciones privadas dirigidas por sus socios, manejando sin control los fondos públicos. Ahí aparece Nicolás Romero dirigiendo la Fundación del aeropuerto, y su hijo Nicolasito, dueño del Centro de Convenciones en el antiguo aeropuerto.

Ahora aparece en todos los canales y periódicos convocando a protestas “cívicas”, balbuceando confuso “yo no soy político, soy cívico”, y no dice que las listas de candidatos a asambleístas constituyentes por el PSC fueron puestas a dedo por él; -gracias al Diablo sólo sacaron 2 puestos, mientras PAIS sacó 10-, luego, para la Asamblea Nacional creó la figura de “Madera de Ratero”, engaño que le dio más votos, y oculta que antes del 15 de enero de 2007 se reunió “cívicamente” en Samborondón con Alvarito, Lucio, los hijos DP y su yuplis Pascual del Cioppo para amarrar la mayoría corrupta que armaron para intentar joder a Rafael Correa.

No hay que confundirse, Jaime Nebot Saadi representa el pasado oscuro y sucio que llenó de miseria, muerte, desempleo e insalubridad a la mayoría de los ecuatorianos; él representa a los que se beneficiaron durante todos estos años y por ello defiende ese pasado. Pero no hay nada “cívico” en su conducta, esto es una lucha política y Nebot representa la corrupción.

En abril de 1987, Blasco Peñaherrera Padilla, -alias Serrucho- vicepresidente del gobierno socialcristiano, también fue declarado “enemigo de Guayaquil” en una marcha “espontánea” organizada por Nebot Saadi. Marcha a la que Peñaherrera respondió elegantemente llamando a Nebot “termocéfalo” y “entontecido por el dinero”.

Por los mismos días, en El Universo de Guayaquil se publicó un comentario del Ing. Enrique Macías Chávez, editorialista de ese pasquín, comentario al que hace referencia el ex vicepresidente Peñaherrera en su libro “El Viernes Negro – Antes y después de Taura”, y que citamos textualmente:

Dice el Dr. Peñaherrera, refiriéndose al termocéfalo Nebot que lo insultaba, y que ahora quiere aparecer como educado y lleno de “civismo”:

“… En situación parecida, se habló de los hombres “enloquecidos por el dinero”. Creo que ahora comenzaré a referirme a los “entontecidos por el dinero”. Porque usar de la ley y de la autoridad del Estado, para agredir a los que discrepan, irrespetar las jerarquías y ofender las magistraturas, más que ser una locura, me parece una solemne tontería” …

Y comenta el Ing. Macías:

”Y el señor vicepresidente Peñaherrera debe tener sus razones para traer como antecedente histórico de los según él ahora “entontecidos”, a quienes también otro vicepresidente calificó, en cambio de ser “enloquecidos”. Y todos perdieron la razón por el dinero, que siempre es, a no dudarlo, poderoso caballero. Los enloquecidos surgieron –bueno es recordarlo- en el cuarto velasquismo: una ola de corrupción arrastró al régimen”…”Quizá más adelante, el doctor Peñaherrera precise que diferencia a los enloquecidos de antaño de los entontecidos de hogaño. O si son cuñas del mismo palo…”

Esta es parte de la verdad que estamos obligados a recordar para que no nos vengan con cuentos de civismo, honestidad y moral. Esta es la lucha entre la corrupción y los que buscamos una Patria nueva.

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