Crisis eléctrica II

A  MANERA  DE  EDITORIAL

27/11/09

El país ha visto desfilar por los medios de comunicación colectiva como una comparsa burlesca, a una serie de técnicos vinculados con el pasado neoliberal y de novísimos especialistas como Jaime Nebot, quienes acusan al gobierno de negligencia y de no haber instalado ni un solo kilowatio.

Pero esto no es un hecho casual ni tampoco debemos lamentarnos, siempre fueron dueños de los medios de comunicación, por esta razón los mismos grupos de poder que en 1996 aprobaron una ley que convocó a los capitales privados a invertir en el sector eléctrico y por otro lado, decidió destinar los fondos del Estado a la recompra infame de la deuda externa renunciando el Estado a jugar ningún rol en el desarrollo del sector energético del país, son hoy quienes acusan en un sainete que indigna y ofende.

Es más, en un alarde de cínico manejo del poder, en el ambiente de la peor tragedia griega se atreven a plantear la necesidad de la inversión privada para tener energía, quienes durante casi 15 años llenaron todos los espacios con el dogma neoliberal y privatizador, quienes decretaron las tarifas eléctrica más altas de latinoamérica para atraer la inversión extranjera sin conseguirlo, quienes fraccionaron el sector eléctrico en sociedades anónimas para privatizarlas y fracasaron en dos intentos de venta y subasta, quienes convocaron la inversión privada en proyectos de generación y fracasaron continuamente y por cerca de 10 años con Mazar y Termoriente, quienes son los responsables del desastre vergonzoso de la Central San Francisco con Odebrecht, hoy simplemente debieran pedir perdón por la herencia que han dejado a su paso.

Durante 15 años repitieron el mismo ejercicio y el mismo dogma, al final el resultado es un sector eléctrico con empresas quebradas, con tarifas de explotación, un país sin energía, un sector eléctrico que arrojó pérdidas del orden de los 500 millones anuales que debimos invertirlos en educación, vivienda, salud y vialidad y no en remendar el fracaso privatizador de quienes hoy desvergonzadamente aparecen como sesudos analistas.

Por estas y mil razones más, nos indigna que destacados defensores de la privatización hayan sido asesores del Ministro Aleksey Mosquera y todavía sean Subsecretarios del actual Ministro de Electricidad o funcionarios del CONELEC. Nos indigna que persistan entidades que responden a la visión neoliberal del pasado como es el caso del CENACE que tienen claras responsabilidades en la crisis actual. Nos indigna que todavía hayan concesiones con el pasado como en el caso de la negociación con Machala Power o como en el caso de las unidades de generación irresponsablemente fuera de servicio en la ex Categ o como en el caso de la acción fiscal contra Odebrecht en la estafa a Hidropastaza.

Este es el gobierno que decidió financiar Coca Codo Sinclair con los recursos que la partidocracia destinó para la recompra de la deuda. Este es el gobierno que frente al abuso tarifario decretó la tarifa de la dignidad para beneficiar a mas de 6 millones de ecuatorianos. Este es el gobierno que con el Mandato Constitucional 15  desmontó el costo marginal y con esto el modelo privatizador vigente por cerca de 15 años. Este es el gobierno que con la Ley de Empresas Públicas unifica nuevamente el sector eléctrico para el desarrollo y la soberanía energética, por eso exigimos la radicalización del proceso de reestructuración del sector eléctrico y rechazamos los compromisos y las vacilaciones.

Los cortes de energía son hijos espurios no solamente de un estiaje inédito, son también hijos del pasado privatizador y de las vacilaciones del Ministerio, pero sobre todo, son la consecuencia de la falta de liderazgo para llevar hasta el fin la reestructuración del sector eléctrico, para dejar atrás el pasado privatizador, solo así se explican más de 300 MW que están indisponibles por falta de mantenimiento y que hubieran salvado la crisis que estamos sufriendo, solo así se explican las actitudes de compromiso de los organismos de control como el CENACE y el CONELEC.

El País reclama soluciones inmediatas y urgentes, confiamos que para mediados de diciembre los cortes de energía sean cosa del pasado.

Somos un país con un potencial hidroeléctrico de mas de 10.000 MW  y un gobierno que apuesta por el desarrollo y la soberanía, la crisis eléctrica debe pertenecer al pasado.

Una respuesta a Crisis eléctrica II