Contribución al debate de la Ley de Educación Superior

A pesar de que durante el dominio de los partidos de las oligarquías y de los siervos del imperio, nos impusieron leyes que enriquecían a unos cuantos y posibilitaban el saqueo de las riquezas nacionales, extendiendo la pobreza a cada vez más ecuatorianos, violentando la soberanía nacional y consolidando su dominación de clase.

A pesar de que hoy estamos viviendo un momento histórico en el que todos podemos participar en el debate y en la construcción de la nuevas leyes que deben regir la vida nacional.

A pesar de que día a día vemos una rica participación de los que antes callaban en estos debates, y vemos con alegría a los más pobres haciendo valer su visión de la vida y de la sociedad: los trabajadores, los indígenas, los campesinos, los negros, los pobladores, los estudiantes, los maestros y los cholos y los mestizos y los jóvenes y las mujeres hablando sobre el valor social del agua, la tenencia de la tierra, la educación intercultural, la inclusión de los pobres y de los discapacitados en una educación que antes los excluía, la comunicación no como negocio de unos cuantos pelucones, sino como instrumento del desarrollo en manos del pueblo, el nuevo régimen territorial y un enfoque nacional -y no separatista- sobre las autonomías y la descentralización, etc.

A pesar de todo esto, los representantes del pasado oscuro siguen quejándose de que las leyes no recogen sus opiniones. Y eso es lógico, si ellos ya no representan a los ecuatorianos, si ellos han perdido todas la elecciones en los últimos años, sólo la soberbia inmensa que los obnubila, les puede hacer suponer que van a seguir haciendo de las suyas en la promulgación de leyes.

En este ambiente de enriquecedor debate nacional, quiero contribuir con el documento adjunto, el mismo que recibí la semana anterior y que creo es un aporte importante de Alberto Acosta.

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