Usted lo dijo, Señor Presidente

A  MANERA  DE  EDITORIAL

07/10/09

Lo expresamos en nuestro comentario de la semana pasada, confiamos  que el Gobierno sabrá rectificar,  que las posiciones derechizadas en el seno del Gobierno serán derrotadas, que el tema no son las evaluaciones docentes ni las juntas de agua potable, el tema es la importancia que tienen para los asesores presidenciales las organizaciones sociales y el diálogo abierto y  directo al que están obligados con ellas, el diálogo en Carondelet fue duro y áspero, pero queremos destacar la franqueza y el coraje del Presidente Correa para enfrentar la difícil coyuntura, aplaudimos sin reservas esa actitud, sentimos que se abre el cauce del fortalecimiento de las organizaciones sociales y de una  auténtica radicalización de la Revolución Ciudadana.

Estamos dejando atrás una etapa histórica marcada especialmente por las luchas electorales, por la derrota en las urnas de la partidocracia, proceso que probablemente se inicia con la presencia en el Congreso Nacional del entonces Ministro de Economía, Ec. Rafael Correa  para plantear la desaparición del FEIREP y el rescate de los fondos petroleros para el desarrollo nacional  y que se continúa a lo largo de cuatro victorias electorales, para  terminar con la aprobación de la Constitución de la Revolución Ciudadana.

Evidentemente en este proceso fueron actores principales la difusión de la propuesta política de Movimiento País, la lucha mediática en condiciones desfavorables uno de cuyos hitos fue el rescate de Patria Tierra Sagrada, el sondeo de opinión como instrumento de definición política, la toma de decisiones en el Buró Nacional como instancia legitimadora, el manejo político hábil y contundente frente a la partidocracia y los grandes ausentes fueron efectivamente los sectores sociales, creándose a lo interno de Movimiento País la categoría, el concepto y la bandera de Ciudadanía, que siendo legítima como tal, sin embargo ha servido para establecer distancias con las organizaciones sociales y legitimar una conducción política cada vez más elitista, más cerrada, más ciudadana y menos popular, cuyo signo más evidente es la virtual desaparición del Buró Nacional.

Pese a este alejamiento orgánico de los sectores sociales que llegaron al absurdo de convertirse en opositores electorales, no hay duda que la legitimidad del Gobierno reside en su fidelidad a la propuesta política que Rafael Correa hizo al País, son los miles de ex tercerizados, son los cientos de miles de beneficiarios de la política social del Gobierno, son los cientos de miles de ecuatorianos que aplaudimos con fervor la política soberana del Gobierno, son estos rostros llenos de esperanza los que llenan, los que dan vida y sentido a ese 60% de respaldo en las encuestas de opinión pública,  que más que una cifra o un número es la prueba de fe en el destino de esta Revolución Ciudadana.

Ahora, estamos iniciando una nueva etapa histórica, atrás quedó la lucha electoral, estamos comenzando a caminar otro camino, es el desafío inmenso de construir la Nueva Patria, de aprobar las nuevas leyes que darán vida a Nuestra Constitución, de construir la nueva economía basada en el desarrollo de nuestras capacidades productivas y no en la especulación del capital financiero, de construir la Participación Ciudadana que entierre mil veces la corrupción y la ineficiencia, de construir una Patria de Productores y no una Patria de inmigrantes, de construir la América Latina Unida, podemos ser la Quinta Economía del Mundo, un camino que a Europa le tomó mas de 50 años, estas son nuestras tareas y sabemos quienes son nuestros enemigos.

En esta nueva etapa histórica, de cuyo parto los primeros dolores estamos sintiendo, el País y el Gobierno enfrentamos grandes peligros y desafíos, uno de los más importantes es el de convertir el respaldo electoral en respaldo popular, que millones de ecuatorianos salgamos a las calles con fe indeclinable, que sintamos que este Gobierno es nuestro, que sintamos que el futuro nos pertenece, que juremos que no nos podrán vencer ni el pasado ni la partidocracia.

Este sueño pasa por el fortalecimiento y el respeto de las organizaciones sociales, con ellas todo y sin ellas nada, no será fácil, ¿Cómo podríamos estar de acuerdo con declarar las provincias de Napo y Morona libres de explotación minera y petrolera?  ¿Cómo podríamos no estar de acuerdo con buscar la excelencia en la educación? No será fácil, posiblemente mas fácil fue vencer en las elecciones, posiblemente sea muy difícil construir País y construir Futuro.

Creemos en este Gobierno, es nuestro Gobierno, como Foro Politécnico nos alegramos al infinito del diálogo abierto y nos comprometemos una vez más, a ser actores en este proceso de cambio.


3 Respuestas a “Usted lo dijo, Señor Presidente”

  1. Hugo Coello Cuntó  on Octubre 7th, 2009

    Quisiera decirle al señor Correa que en los puestos claves como Ministros, Directores, Rectores no acepte que se ponga a gente socialcristiana o del PRIAN, priorizando allí a los Castelló, los Benítez y los Centanaro. Mientras tanto, sigo dudando de nuestro futuro revolucionario.

  2. Robert Bravo  on Octubre 8th, 2009

    Totalmente de acuerdo con tus expresiones en terminos generales, concuerdo con tu respaldo y el del foro a al proyecto liderado por el presidente Correa, difiero un poco en lo que repecta a tu apreciación sobre el diálogo abierto y franco, ya que éste lo será para el presidente, y dudo un poco cuando los indígenas y maestros al siguiente día expresasn su condicionamiento al diálogo o resultados del mismo, presentándose en las cámaras de las televisoras desinformadoras. No con esto desconozco la lucha justa de parte del indigenado, los maestros, trabajadores, amas de casa, profesionales, etc., la dirigencia de estos creo que debe revisar los métodos, formas y oportunidades de protestar.

  3. César Sacoto  on Octubre 10th, 2009

    El papel de las llamadas organizaciones sociales está ligado al compromiso de éstas con el proceso que conocemos como la revolución ciudadana. Las dirigencias de estas organizaciones deben superar los atavismos adquiridos en el fragor de la lucha por las reivindicaciones sectoriales en el marco de gobiernos excluyentes y entreguistas. Este es el reto y la responsabilidad histórica de los involucrados. Lo contrario -en la práctica- será ponerse del lado de los sectores dominantes, de los explotadores de siempre, de sus explotadores.
    En este contexto, el trabajo político del Foro se vuelve fundamental.


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