A MANERA DE EDITORIAL
30/09/09
Así sentenció el Presidente Rafael Correa durante una entrevista que mantuvo en el canal TVN 9 de Ibarra el día lunes 28 de esta semana, agregando que pronto serán las elecciones de la CONAIE y “lamentablemente los compañeritos (ciertos dirigentes indígenas) se acostumbraron a hacer campaña tratando de agredir al Gobierno”
Estas declaraciones no las compartimos en el Foro Politécnico, como no compartimos la visión manifiesta de la UNE ni de la CONAIE , que sí son las organizaciones sociales más importantes y representativas de los sectores populares en nuestro País, por encima de sus errores y de las circunstancias de su dirigencia y está claro que la Revolución Ciudadana no se reduce a las reformas políticas y económicas que los ecuatorianos demandamos, sobre todo es la irrupción ciudadana en los organismos del estado, es el ejercicio pleno de la democracia y de los mecanismos de control ciudadano como el Quinto Poder y esto pasa indefectiblemente por el respeto incondicional a sus organizaciones.
Nos preocupa profundamente que la relación con las organizaciones sociales gravite sobre las encuestas de opinión y el marketing político en manos de los asesores presidenciales, que indudablemente son herramientas técnicas de evaluación y de gestión política pero que en el trasfondo, entre bastidores se entronice una concepción derechizada de las organizaciones populares, generando políticas de confrontación, de no diálogo incluso de descrédito y de irrespeto al papel histórico que estas han jugado.
Que nadie tenga duda de nuestro apoyo a la plataforma política y a las líneas de acción del Gobierno de la Revolución Ciudadana, que nadie tampoco tenga duda de nuestra convicción que el destino de este proyecto político está en manos del respaldo popular y de las organizaciones sociales, de esas mismas organizaciones populares que tuvieron el coraje de rodar por los suelos los gobiernos de la partidocracia y de vencer en las luchas políticas e ideológicas que fueron los últimos procesos electorales, como olvidarnos de las tomas de carreteras, de los estudiantes en las calles reclamando una nueva Patria, como olvidarnos a los ciudadanos invadiendo la pista del aeropuerto de Quito para impedir la fuga de Lucio, como olvidar las marchas ciudadanas, ese río de esperanzas que invadió las carreteras y las calles de la Patria.
Indudablemente un proceso de cambio de estructuras sociales y políticas en democracia es un hecho muy complejo, no solamente que los grupos oligárquicos mantienen gran parte del poder político pese a que han sido derrotados electoralmente, sino que también heredamos organizaciones sociales debilitadas por el embate neoliberal como lo fue la flexibilización laboral para el movimiento sindical, también heredamos dirigencias con los vicios de la partidocracia, con sus hábitos y costumbres, dadas a la negociación y al tráfico de cuotas de poder, pero ninguna de estas circunstancias serán razones suficientemente válidas para articular una política anti organizaciones sociales, minando el único respaldo histórico que puede tener este gobierno para derrotar al pasado.
Por estas razones no creemos en los CDR, creemos en la Democracia, en la participación ciudadana y en el fortalecimiento de sus organizaciones, creemos en el Quinto Poder establecido en nuestra Constitución, cuando vemos a los campesinos individualmente reclamando por los atropellos del Banco de Fomento, implorando justicia, lo que quisiéramos ver es a sus organizaciones convocando a barrer las calles de la indolencia y de la corrupción.
Creemos en este Gobierno, como no creer en la nueva Constitución, como no creer en la renegociación de la deuda externa, como no creer en las inversiones en educación, en salud, en vialidad, como no creer en la renegociación de los contratos petroleros, como no creer en la nueva política tributaria, por eso lo defendemos, por eso nos sentimos parte de él, por eso reclamamos contra esta política anti organizaciones sociales, que solamente refleja la falta de voluntad política encubierta para abrir el diálogo y el debate mas abierto con las organizaciones, que al final del camino son los más legítimos actores de este proceso.
No solo creemos, el Foro Politécnico también confía que este Gobierno sabrá rectificar, que las posiciones derechizadas en el seno del gobierno serán derrotadas, el paro de la CONAIE ha tenido la virtud de descubrir el velo de la verdad, el tema nos son las evaluaciones docentes ni las juntas de agua potable, el tema es la importancia que tienen para los asesores del Gobierno las organizaciones sociales y la capacidad que tenga para echar andar un proceso de participación ciudadana, que estamos convencidos es la única garantía para que este proceso no sea un una etapa de cambio sino sea un cambio de etapa, lo que soñamos todos los ecuatorianos.


