A MANERA DE EDITORIAL
A manera de editorial, semanalmente daremos nuestra voz, nuestra opinión abierta al debate, ratificando nuestro compromiso de participar en este proceso de cambio, conscientes que estamos definiendo los próximos 20 años de historia nacional, la suerte de los desempleados, el futuro de la niñez, los senderos del desarrollo de la economía nacional y el rostro de la dignidad de nuestra Patria.
02/09/09
Veintinueve de febrero del 2008, desde la base aérea de Manta en territorio ecuatoriano despega a las 19h30 el avión HC – 130 USCG de la fuerza aérea norteamericana, que había llegado al País siete días antes; a las 0h20 del día siguiente y desde la base aérea colombiana de Tres Esquinas despegan cinco aviones A-29 Super Tucano y de esta manera se inicia la llamada Operación Fénix, se descargan diez bombas racimo GBU 12 Paveway de 500 libras, similares a las usadas por los EEUU en Irak, esta vez en territorio ecuatoriano, a 1.800 metros de la frontera.
Técnicamente las naves colombianas no son capaces de arrojar estas bombas, por otra parte la nave norteamericana regresa a la base de Manta a las 4h20 luego del bombardeo y después de un vuelo de nueve horas y 20 minutos de duración, sin reportar ni la ruta ni las razones de este misterioso “vuelo operacional.”, finalmente el 3 de marzo el avión abandonó el Ecuador.
Este ataque combinado de las fuerzas aéreas de Colombia y de los EEUU tuvo como objetivo un campamento de las FARC utilizado por Raúl Reyes en Angostura, Provincia de Sucumbíos, Ecuador,
Las bombas fueron teledirigidas por un sistema GPS hacia la zona de dormitorios del campamento y abrieron diez cráteres de 1,80 metros de profundidad con apenas 9 metros de distancia entre uno y otro cráter, las áreas destinadas a lavandería, cocina y entrenamiento no sufrieron impacto.
Julio del 2008, tres meses después del bombardeo en Angostura, el Pentágono reactiva la IV Flota Naval de los EEUU con capacidad operativa para barrer América Latina hasta Cabo de Hornos, en su vértice polar.
Un año después, el Gobierno Colombiano autoriza a las fuerzas militares de los EEUU la utilización de 7 bases militares en territorio colombiano.
Estos hechos configuran sin lugar a dudas una nueva etapa en las relaciones del gobierno norteamericano con América Latina, pareciera que estamos ad portas de la globalización de la violencia como lenguaje diplomático o de control, en la cual las bases militares reemplazan las embajadas, pueden ser los preludios de la edición latinoamericana de la política internacional de los EEUU en el Oriente Medio en la cual Colombia juegue el rol de Israel, por supuesto edición ajustada a las realidades de nuestro continente, la presencia de Argentina, Venezuela y Brasil con su peso económico y político, las nuevas circunstancias internacionales a propósito del fracaso en Irak e Irán, el proceso de integración latinoamericano, indudablemente son condicionantes de las opciones políticas, pero los hechos están dados.
Tan importante como las siete bases militares en Colombia es la nueva tesis de extraterritorialidad o de ataques presuntivos contra el “terrorismo” que violando toda la legislación internacional pretende justificar y legalizar las intervenciones militares en otros países, con la sola justificación de atacar al terrorismo internacional, complementando de esta manera la funcionalidad de bases militares estratégicamente dispuestas. Con esta nueva tesis jurídica los EEUU justificaron la invasión a Afganistán e Irak utilizando bases intermedias en Turquía e Israel, de igual manera esta es la justificación del ataque en Angostura.
En la entrevista dada a la revista “Semana” de Colombia, el canciller Jaime Bermúdez, el pasado domingo 23 se ha negado rotundamente a contestar si volverán o no a atacar a Ecuador, dejando entrever que ese tema no será discutido jamás por el gobierno de Uribe Vélez, y que se sienten en plena capacidad de volver a actuar de la misma manera como lo hicieron en Angostura el 1 de marzo del 2008.
¿Quiénes serán los futuros terroristas a criterio del gobierno colombiano y de los comandantes de las bases militares? ¿Cuál es el despliegue tecnológico que nos acecha desde las sofisticadas naves que son capaces de registrar todas las comunicaciones en el continente?
Pero el despliegue militar norteamericano también es una respuesta a los vientos de cambio que recorren los llanos y los andes de Latinoamérica.
A los 200 años de los primeros gritos libertarios contra el coloniaje español, los latinoamericanos buscamos una vez más la unidad de nuestras naciones, tratamos otra vez de construir el sueño de Bolívar, nuestros pueblos unidos podrían constituir la quinta economía del mundo, nuestros pueblos desunidos constituyen hoy una de las zonas de mayor pobreza, desigualdad y frustraciones.
El proceso de integración ha tenido muy importantes avances, la creación de la UNASUR, un organismo regional como un interlocutor válido frente al mundo globalizado; la creación del Consejo Suramericano de Defensa, un mecanismo de control y coordinación frente al armamentismo internacional; el Banco del Sur, como un instrumento de desarrollo regional; la implementación del SUCRE como un medio de compensación del comercio regional que se dirija al establecimiento de una moneda única en Latinoamérica, un proceso que a Europa le llevó más de 50 años para concretarlo; la búsqueda de una alternativa al CIADI que constituya un apoyo efectivo a los procesos de inversión y desarrollo; el gasoducto Venezuela-Argentina; la búsqueda de la integración energética y de mecanismos de inversión interestatales, son las expresiones más importantes de este momento histórico, marcado por la esperanza de cambio de nuestros pueblos, por sus conquistas electorales, por sus sueños postergados.
El Foro Politécnico hace suyos estos sueños y estas urgencias de cambio, tenemos que fe que finalmente tendremos una América Latina unida y poderosa, la quinta economía del mundo, la cuna de nuestras ilusiones y de nuestros anhelos, la tumba infinita de nuestras frustraciones, estamos junto a las corrientes populares que defienden este cambio, reclamamos la Paz para Latinoamérica, no mas Angosturas entre nuestros Pueblos, que se respete nuestro derecho a construir una sociedad de libres, justos y soberanos.


