La situación nacional en Colombia: el escándalo de la “narco-para-política”

Leer completo en Progresoblog.com

Manuel Alberto Ramy, mayo 22, 2007

La crítica situación en sus relaciones con EE.UU. es consecuencia de lo que en menos de un mes explotaba ante el rostro del gobierno: el posible compromiso del presidente Uribe con los Paramilitares que comenzó cuando era gobernador de Antioquia (1995-1997), período en el que aumentaron los asesinatos en esa región; la detención de hasta el momento de 14 senadores acusados de complicidad con los paramilitares; el apresamiento de Jorge Noguera, ex jefe del DAS (servicio de inteligencia colombiano) e íntimo colaborador del presidente. Días después empezaron a publicarse las declaraciones del jefe de los Paramilitares, Salvatore Mancuso, en las que informaba que el 40% del congreso había sido electo mediante arreglos con sus fuerzas y sostenía que el Vicepresidente de la República, Francisco Santos, y su primo Juan Manuel Santos, actual ministro de Defensa, habían sostenido relaciones comprometedoras con su organización paramilitar.

Mancuso fue prolijo en sus denuncias que alcanzaron a varios jefes militares activos y retirados, y no se detuvo en éstos ni en aquéllos. En su lista de comprometidos aparecen varias empresas que lo financiaban, como las norteamericanas Del Monte, Dole y Chiquita Brands; esta última en marzo pasado aceptó ante el Departamento de Justicia de EE.UU. haber pagado a los paramilitares desde el año 1997 hasta el 2004. Otras empresas, como la cervecera Bavaria, la automovilística Hyundai y la refresquera Postobón aparecen como contribuyentes de los paras, quienes están metidos hasta el cuello en el narcotráfico. Estados Unidos ha solicitado la extradición de Mancuso, pero de acuerdo con la ley de Justicia y Paz promovida por el régimen de Uribe, los criminales que depongan las armas y declaren sus fechorías no son extraditables.

Para mayor dramatismo, el fiscal general de la República, Mario Iguarán, declaró el pasado 8 de mayo al diario El Tiempo, de Bogotá, el hallazgo de 65 fosas comunes conteniendo 105 cadáveres y anunció que habría otros más. Los cadáveres estaban mutilados a machete o con sierra eléctrica, que según el fiscal es el estilo de los paramilitares.

Iguarán estima en unos 3.000 los restos que podrían encontrarse en el departamento de Putumayo, al sur de Colombia y colindante con Ecuador.

Click on a tab to select how you'd like to leave your comment

Deja un comentario

Ingresa tu nombre, correo y comentario. Tu dirección de correo no será publicada

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>